Seis grabados originales de Pablo Picasso fueron recuperados intactos un mes después de su robo en un restaurante de la Costa Azul francesa, luego de que unos 40 gendarmes allanaran dos apartamentos en Alpes-Maritimes. Siete sospechosos de entre 18 y 30 años fueron arrestados.
Según informó el diario Le Monde, la noche del 1 de octubre, pasadas las 2 de la madrugada, dos hombres enmascarados y con guantes escalaron la terraza del restaurante L’Amandier, ubicado en las colinas del pueblo histórico de Mougins, a pocos kilómetros al norte de Cannes, ciudad conocida mundialmente por su festival de cine. Las cámaras de seguridad registraron cómo ingresaron por una puerta ventana y, en menos de un minuto, se dirigieron a la sala Picasso del local, descolgaron las piezas y escaparon. Un tercer cómplice los esperaba en un vehículo cercano.
El dueño del restaurante descubrió el robo al amanecer
Matthieu Autant, gerente y propietario del L’Amandier, es además coleccionista de arte. Al abrir el local esa mañana, constató la ausencia de las obras y alertó de inmediato a las autoridades. La fiscalía de Grasse —ciudad del interior de la región de Provenza-Alpes-Costa Azul, con jurisdicción sobre la zona— abrió una investigación y la asignó a la brigada de investigaciones de Cannes.
Los grabados, realizados a principios de la década de 1930, pertenecen a la colección personal del propietario y fueron tasados en más de €100.000 (unos USD 112.400). Mougins guarda un vínculo directo con el artista: Picasso vivió allí hasta su muerte, en 1973.
“Teníamos que actuar rápido: este tipo de obras presenta un alto riesgo de ser revendidas y de nunca volver al circuito”, advirtió el teniente coronel Guillaume Plaidy, comandante de la gendarmería de Cannes, en declaraciones a Le Monde. El oficial subrayó que la ventana para hallarlas era estrecha.
Cuarenta gendarmes allanaron dos apartamentos tras semanas de vigilancia
El martes 3 de noviembre, después de varias semanas de escuchas telefónicas y seguimientos, los gendarmes llegaron al amanecer a dos viviendas en Alpes-Maritimes, el departamento del sureste de Francia que abarca la Costa Azul. En el dormitorio de una de ellas, detrás de un desorden de ropa y cajas de herramientas, encontraron los seis grabados apilados y en buen estado.
Siete personas quedaron detenidas ese mismo día: tres presuntos autores materiales del robo y cuatro cómplices. Los imputados no eran especialistas del mercado del arte; eran conocidos por tenencia de estupefacientes y armas y “no tenían los contactos para mover algo así rápidamente”, señaló el comandante ante la agencia AFP.
“No eran obras fáciles de colocar”, explicó el oficial. La falta de redes dentro del circuito artístico habría complicado cualquier intento de venta y, según los investigadores, favoreció la devolución de las piezas a su dueño.
Las obras fueron halladas en perfectas condiciones, según la gendarmería
El desenlace generó alivio entre quienes siguen de cerca el patrimonio artístico de la región. Leisa Paoli, directora general del FAMM (Museo de Arte de Mougins), dedicado a la obra de artistas femeninas, declaró ante los medios que “estamos encantados de poder recuperarlos; pensé que quizás ya habían salido del país”.
Autant reconoció no haber dormido durante el último mes. Frente a las cámaras de France 2, admitió que el episodio obliga a revisar los protocolos: “Habrá que repensar el dispositivo de seguridad”. Consultado sobre si el restaurante debería seguir exhibiendo las obras, Plaidy fue categórico. Es “una obligación continuar exponiendo arte hoy”, afirmó ante la AFP, y agregó que si algo vuelve a ser sustraído, “los rastrearemos y los encontraremos”.
El caso pone de relieve una tendencia creciente en Francia: el robo de bienes culturales, una problemática que las autoridades intentan contener con mayor coordinación entre cuerpos de seguridad y fiscalías regionales.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.












