La pareja celebró su amor en una histórica casona de San Telmo bajo un estricto operativo para evitar filtraciones. Sin embargo, el círculo íntimo rompió el hermetismo y dejó trascender las perlitas más divertidas y extravagantes de la gran fiesta.
A pesar de las estrictas medidas de seguridad para resguardar la intimidad del festejo en la exclusiva casona de San Telmo, los detalles de la boda del año entre Lali Espósito y Pedro Rosemblat comenzaron a salir a la luz. Lejos del protocolo tradicional, la pareja organizó una celebración atravesada por la ironía, los guiños virales y una puesta en escena que ya es tendencia en redes sociales.
Si bien durante las primeras horas de la jornada los invitados respetaron la premisa de no compartir imágenes del interior del recinto, con el correr de la fiesta el misterio se rompió. Así, salieron a la luz los regalos personalizados para los asistentes y el postre central que requirió una logística especial.
Uno de los secretos mejor guardados del casamiento fue el diseño de la torta nupcial, una creación exclusiva que quedó en manos del reconocido pastelero Damián Betular. La pieza no solo destacó por su estética, sino por el celoso traslado hacia la casona:
La torta del casamiento de Lali y Pedro https://t.co/yT9OhmMlup
Fieles al estilo descontracturado que los caracteriza, Lali y Pedro Rosemblat decidieron burlarse de sí mismos y de la exposición mediática a la hora de elegir los recuerdos de la fiesta y hasta el dress code de sus amigos más cercanos:
Fuente: Diario Río Negro — Regionales — ver publicación original.












