Francia vivió este sábado una jornada de protestas por el encarecimiento de la vida que derivó en incendios, saqueos y ataques contra edificios públicos, incluido el ayuntamiento de Limoges, mientras el ministro del Interior, Laurent Núñez, informó 400 detenidos y el presidente Emmanuel Macron prometió castigos para los responsables. En Limoges, un grupo de manifestantes encapuchados incendió un vehículo policial frente al ayuntamiento, rompió ventanas y entró al edificio para provocar el fuego. Las llamas alcanzaron un ala y el techo de la sede municipal, construida hace 143 años, mientras los bomberos intentaban impedir que el incendio se extendiera a todo el inmueble. Impactantes imágenes compartidas por usuarios en redes sociales muestran el momento en que colapsa una parte de la cúpula del histórico edificio. El prefecto local, Maurice Barate, sostuvo que el ayuntamiento quedó “prácticamente destruido”.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








