Desde 2015, Sudamérica acumuló una regularidad electoral que atravesó gobiernos de izquierda, de derecha y de centro. Si se toma el resultado de la primera vuelta de este domingo en Brasil, con el balotaje todavía pendiente, de las 25 elecciones presidenciales válidas celebradas en nueve países —sin contar Venezuela ni los comicios anulados de Bolivia de 2019—, los oficialismos ganaron apenas cuatro, el 16%, y perdieron 21, el 84%, según los datos procesados por TN. La tendencia es todavía más marcada cuando se observa país por país. En siete de los nueve casos analizados, ningún oficialismo consiguió retener la presidencia. Ocurrió en la Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Perú y Uruguay. Las únicas excepciones fueron Paraguay y Ecuador. El fenómeno tampoco responde a un único giro ideológico. En la Argentina perdieron tres oficialismos consecutivos desde 2015. Chile encadenó cinco derrotas de gobiernos de distinto signo desde 2009.
El mapa de la derrota de los oficialismos en América Latina: perdieron ocho de cada diez elecciones desde 2015








