Una jueza federal rechazó la demanda del Departamento de Justicia que exigía separar los votos en Alaska por la presencia de un candidato «homónimo» destinado a confundir al electorado. La decisión marca un límite a los intentos de la Casa Blanca de intervenir en el conteo del Senado.
El presidente de Estados Unidos Donald Trump (Foto: gentileza)
A menos de 48 horas de la apertura de las urnas, la Justicia estadounidense le asestó un duro golpe a la estrategia legal de Donald Trump. Una jueza federal desbarató este domingo un intento inusual del Departamento de Justicia para frenar la certificación de las elecciones al Senado en Alaska, un estado crítico donde los demócratas buscan arrebatarle el control de la Cámara Alta a los republicanos.
La acción legal, que el propio mandatario afirmó haber ordenado personalmente, encendió las alarmas en el escenario político norteamericano ante el temor de que el oficialismo intente impugnar las derrotas en el Congreso.
La disputa legal gira en torno a un escenario confuso en la boleta electoral de Alaska. Según AFP, la administración Trump buscaba que un tribunal ordenara separar las papeletas y frenar la certificación si el actual senador republicano, Dan S. Sullivan, perdía los comicios legislativos.
¿El motivo? La presencia en la misma boleta de un segundo candidato llamado Daniel J. Sullivan.
Según la demanda impulsada por el Gobierno, esta candidatura homónima fue promovida en secreto por la candidata demócrata Mary Peltola —quien negó rotundamente las acusaciones— para utilizarlo como «candidato señuelo», robarle votos al senador oficialista y engañar al electorado.
La jueza federal de distrito Sharon Gleason rechazó de plano la exigencia del Ejecutivo, indica AFP. En su fallo, argumentó que obligar al estado de Alaska a separar los votos a favor del segundo Sullivan vulneraría de manera directa el derecho constitucional al voto secreto.
Los argumentos centrales con los que la Justicia desestimó la demanda establecen que:
El traspié en Alaska no es un hecho aislado. Se enmarca en un fin de semana de reveses judiciales para el gobierno de Trump en su intento por intervenir en el procesamiento de votos de las elecciones de medio término.
El cerco de los tribunales a las medidas del Departamento de Justicia incluye dos frenos de alto impacto en las últimas 48 horas:
Pese a las derrotas en los estrados, un portavoz del Departamento de Justicia confirmó este domingo que el Gobierno apelará la decisión en Alaska. «Los votantes merecen unas elecciones justas, no ser engañados en un intento de manipular los resultados», advirtió.
Fuente: Diario Río Negro — Regionales — ver publicación original.












