La figura britana cuyo exilio ayudó a darle a Romaun argumento para intervenir en la isla en el año 43 d.C. pudo haber sido una mujer. Una investigación plantea que Verica, la autoridad de los atrebates, habría sido una gobernante y no un rey, una hipótesis que reabre el debate sobre el poder femenino en la Britania de la Edad del Hierro y sobre las razones de la invasión ordenada por el emperador Claudio.
El planteo fue desarrollado por Miles Russell, director de trabajos de campo arqueológicos de la Universidad de Bournemouth, en el libro próximo a publicarse Caratacus: Great King of Britain y en un texto difundido por Current Archaeology. Su interpretación reúne indicios lingüísticos, inscripciones e imágenes de monedas, además del relato del historiador romano Casio Dión.
Verica gobernó a los atrebates, un pueblo que controlaba parte de los actuales condados ingleses de Hampshire y West Sussex. Hacia el año 40 d.C., perdió el poder tras una revuelta y escapó a Roma para pedir ayuda a Claudio. Tres años más tarde, las tropas imperiales desembarcaron en Kent e iniciaron una campaña que llevó a que gran parte de Britania quedara bajo dominio romano durante varios siglos.
De acuerdo con Popular Science, Russell sostiene que Verica pudo haber ofrecido información territorial y respaldo local a cambio de recuperar su posición. Esa posible colaboración ubica a la dirigente en un lugar central dentro de los antecedentes de la expedición: su destitución habría brindado a Claudio una justificación política para intervenir al otro lado del canal de la Mancha.
El nombre y las monedas sostienen la hipótesis de que Verica era una mujer
Russell considera que la lectura masculina de Verica se impuso por interpretaciones de historiadores clásicos del siglo XIX. Uno de sus argumentos parte de la terminación del nombre: “Verica” finaliza en “a”, una forma frecuente en nombres femeninos de la Britania de la Edad del Hierro. Como ejemplos cita a Boudica, líder de los icenos que encabezó una rebelión contra Roma en el año 60 d.C., y a Cartimandua, gobernante de los brigantes.
El arqueólogo reconoce que esa terminación no establece una regla absoluta. Sin embargo, señaló que el patrón aparece en cerca del 95% de los nombres britanos de ese período, según informó New Scientist. También llamó la atención sobre las abreviaturas “COM F” y “COMMI F” presentes en algunas monedas. Durante años se interpretaron como una referencia a un “hijo de Commios”, pero Russell sostiene que también podrían aludir a una “hija de Commios”.
Otro punto de discusión es el uso del título latino “rex” en parte de la acuñación atribuida a Verica. Russell entiende que el término identificaba a una autoridad aliada de Roma sin precisar necesariamente su sexo. Bajo esa lectura, el título reflejaría un reconocimiento romano de su posición. Otros especialistas, sin embargo, advierten que todavía faltan comparaciones que demuestren que la palabra se aplicaba de igual modo a gobernantes hombres y mujeres.
Las imágenes numismáticas completan la argumentación. Algunas piezas muestran una figura desnuda sobre un caballo que Russell interpreta como femenina, por su contextura y por la representación de los pechos. El investigador contrasta esas monedas con las de otros líderes de la época, como Cunobelino y Carataco, donde observa jinetes con rasgos masculinos más marcados. El nombre, las inscripciones y la iconografía forman la base de su interpretación, aunque los tres elementos siguen sujetos a debate.
El exilio ante Claudio abrió una vía para la invasión romana de Britania
La información sobre Verica proviene sobre todo de sus monedas y de la obra de Casio Dión, escrita a comienzos del siglo III, más de 200 años después de los hechos. El historiador romano mencionó a un britano llamado Berico que, luego de una sublevación, acudió ante Claudio para solicitar auxilio. La mayoría de los investigadores asocia a ese personaje con Verica, aunque el nombre aparece modificado.
Para Russell, que Casio Dión se refiriera a Berico como un hombre no resuelve la discusión. El arqueólogo considera que el nombre pudo haberse alterado durante sucesivas transmisiones y traducciones. Además, sostiene que una dirigente que convenció al emperador resulta compatible con la forma en que cronistas romanos críticos describían a Claudio: como un gobernante influido por mujeres y por antiguos esclavos.
“Sin Verica probablemente no habría existido una invasión romana”, afirmó Russell en declaraciones recogidas por The Guardian. Según su interpretación, el vínculo con la autoridad local habría dado a Claudio una oportunidad política y militar para organizar la expedición, además de acceso a información sobre el territorio y sus alianzas.
La campaña de 43 d.C. tuvo un resultado distinto de las incursiones encabezadas por Julio César en 55 y 54 a.C. Tras el desembarco, Roma consolidó progresivamente su control sobre buena parte de la isla. La eventual restitución de Verica habría formado parte de ese cambio de poder, aunque las fuentes disponibles no permiten establecer con precisión qué condiciones tuvo el acuerdo ni cuál fue el destino final de la gobernante.
Especialistas cuestionan que los indicios demuestren de manera concluyente su sexo
La propuesta de Russell no reúne consenso entre los especialistas. Katharina Rebay-Salisbury, arqueóloga prehistórica de la Universidad de Viena, calificó el planteo como “muy convincente” por combinar varias líneas de análisis. No obstante, expresó reservas sobre la lectura de los cuerpos representados en monedas estilizadas. “Me resulta difícil diferenciar un cuerpo desnudo femenino de uno masculino en esas imágenes”, dijo a New Scientist.
El profesor Roger Tomlin, especialista en epigrafía latina de la Universidad de Oxford, señaló que la existencia de la forma masculina “Vericus” puede reforzar la posibilidad de que “Verica” fuera femenino. Aun así, sostuvo que Russell deberá aportar otros ejemplos para probar que Roma utilizaba “rex” sin una distinción de género entre los gobernantes aliados.
Por su parte, Daphne Nash Briggs, experta en monedas y arqueología de la Edad del Hierro británica, indicó a The Guardian que algunas piezas vinculadas con Verica muestran un jinete de apariencia masculina, un personaje con vestimenta sacerdotal y una cabeza que parece tener nuez de Adán. Russell respondió que una de esas figuras podría representar al emperador y que las demás no identifican de forma inequívoca a Verica.
La discusión se vincula con estudios recientes sobre la organización social de la Britania prerromana. Una investigación de ADN antiguo, en la que participó Russell y que fue difundida en 2025, concluyó que durante siglos los hombres se trasladaban a las comunidades de sus esposas en el sur de la isla, mientras las mujeres permanecían en sus lugares de origen. Ese patrón apunta a una posición social relevante de las mujeres, aunque no permite determinar por sí solo la identidad de Verica.
La hipótesis será desarrollada en Caratacus: Great King of Britain. Mientras no aparezcan nuevas pruebas documentales o arqueológicas, Verica seguirá siendo una figura disputada entre quienes la identifican como un rey britano y quienes creen que fue una de las dirigentes femeninas más influyentes de la isla antes de la conquista romana.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.












