Cada campaña gruesa empieza con una lectura del cielo, y esta vez esa lectura tiene nombre propio. La presencia de El Niño ya condiciona las decisiones de los productores de la región núcleo, que ajustan fechas, densidades y variedades para llegar a la siembra de soja con la menor exposición posible a un eventual exceso de agua. Al mismo tiempo, el trigo atraviesa una etapa decisiva del ciclo y obliga a mirar con atención otro tipo de riesgo, más vinculado a la sanidad que a la implantación. Ese es el panorama que describe la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) en su último informe semanal sobre la zona núcleo. El documento recoge las estrategias que técnicos y asesores de distintas localidades preparan para la oleaginosa y, en paralelo, el estado del cultivo de invierno, donde una enfermedad concentra las preocupaciones.
Soja “táctica” y “fusariosis” en el trigo: nuevas palabras y problemas del campo ante el fenómeno de El Niño








