Los camioneros italianos bloquearon el lunes la carga y descarga de alimentos frescos y otras mercancías en almacenes de distribución de supermercados cercanos a Nápoles, en protesta por el precio del diésel. Un día después, algunas estanterías de supermercados y surtidores de gasolineras de la ciudad estaban vacíos. Uno de los supermercados colocó un cartel en los anaqueles sin mercadería para disculparse por la falta temporal de algunos productos y la oferta reducida de otros a causa del paro. La protesta se suma a las movilizaciones de transportistas en varios países europeos, afectados por el encarecimiento de los combustibles. El desabastecimiento no se limita a Campania. En Sicilia se registró escasez de pasta fresca, quesos y carnes envasadas, además de productos agrícolas, en parte por las compras de acopio de los consumidores. En Calabria y Apulia también se vieron estanterías parcialmente vacías.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








