Ucrania lanzó durante la noche uno de sus mayores ataques con drones contra San Petersburgo y la región rusa de Leningrado, con daños en instalaciones petroleras, eléctricas y logísticas. La ofensiva coincidió con la decisión anunciada por Kiev de reanudar los bombardeos contra refinerías rusas como represalia por la guerra en territorio ucraniano. La defensa aérea rusa, en tanto, derribó 145 drones en la región que rodea San Petersburgo, según el gobernador regional Alexander Drozdenko. El ataque afectó a una subestación eléctrica y dejó sin suministro a 20.000 personas en una ciudad de más de cinco millones de habitantes. El Ministerio ruso de Defensa aseguró que neutralizó 1.015 drones ucranianos entre la noche del sábado y la madrugada del domingo en unas 15 regiones del sur y el oeste de Rusia, incluida Moscú.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








