Tras las violentas protestas que sacudieron a Francia el sábado, el presidente Donald Trump vinculó los disturbios en Francia con la inmigración y reclamó a las autoridades del país galo el cierre de las fronteras. “¡Francia está en llamas! La inmigración de personas procedentes de un mundo totalmente diferente, personas con odio en el corazón, ha destrozado ese país que en su día fue grande”, escribió el presidente norteamericano en Truth Social. Y agregó: “¡Cierren sus fronteras y tomen el control, antes de que sea demasiado tarde!”. La jornada dejó al menos 1.800 detenidos y daños en 1.500 comercios de todo el país, según el Ministerio del Interior y la Federación de Comercio y Distribución. En París, la policía registró la detención de 855 personas, una cifra récord para la capital.
Fuente: Infobae — Internacionales — ver publicación original.








