El budín de espinaca es una alternativa sencilla para incorporar verduras a las comidas sin complicarse en la cocina. Con pocos ingredientes y una preparación fácil, se puede servir caliente o frío, acompañado de una ensalada o como guarnición.
1. Preparar la espinaca. Lavar bien las hojas y cocinarlas al vapor o en una sartén hasta que se ablanden. Escurrirlas y picarlas para retirar el exceso de líquido.
2. Saltear la cebolla. Picar la cebolla y cocinarla en una sartén con un poco de aceite hasta que quede transparente.
3. Mezclar los ingredientes. En un recipiente, batir los huevos y agregar la espinaca, la cebolla, el queso y el queso crema. Condimentar con sal, pimienta y nuez moscada.
4. Llevar al horno. Colocar la preparación en una budinera previamente aceitada y cocinar en horno precalentado a 180 °C durante unos 30 a 40 minutos, hasta que el budín esté firme y dorado.
5. Servir. Dejar reposar unos minutos antes de desmoldar. Se puede comer caliente o frío, acompañado de una ensalada fresca.
El budín de espinaca permite adaptar la receta según los ingredientes disponibles. Se puede sumar zanahoria rallada, choclo, ricota o diferentes tipos de queso para obtener distintas versiones.
Es una preparación ideal para organizar las comidas de la semana, aprovechar verduras frescas y resolver un almuerzo o una cena con una receta casera.
Fuente: Diario Río Negro — Regionales — ver publicación original.












